Historia

La Turismóloga nació en pandemia, en uno de esos momentos donde el mundo entero se detuvo y muchos comenzamos a cuestionarnos cosas que antes parecían normales. Mientras no podíamos viajar, yo no dejaba de pensar en por qué viajar nos hacía sentir tan vivos. ¿Por qué algunos lugares nos cambian? ¿Por qué conocer otras culturas puede hacernos sentir más libres, más inspirados, más felices?

De esas preguntas nació el podcast La Turismóloga. Al principio solo era una conversación abierta sobre turismo y experiencias humanas. En cada capítulo hablaba de un tipo distinto de turismo —aventura, naturaleza, cultura, gastronomía o viajes conscientes— intentando entender esa conexión tan profunda entre viajar y la felicidad. Más que mostrar destinos, quería hablar de lo que pasa dentro de nosotros cuando descubrimos el mundo.

Con el tiempo, esa búsqueda llegó a Instagram, donde empecé a compartir investigación, historias, divulgación turística y mi propia experiencia recorriendo distintos lugares. Sin darme cuenta, La Turismóloga comenzó a crecer y a transformarse en algo mucho más grande que un podcast.

Llevo 13 años trabajando en turismo y aventura. He sido guía de kayak, rafting y escalada, siempre ligada a la naturaleza y a las experiencias al aire libre. Hoy vivo hace más de cinco años en Reino Unido. Llegué por amor, y terminé enamorándome también de estas tierras: de sus paisajes, su historia, sus pueblos y especialmente del norte de UK, un lugar que siento profundamente auténtico y mágico.

Actualmente, La Turismóloga se ha convertido en una empresa enfocada en viajeros hispanohablantes que quieren descubrir el norte de Reino Unido desde una mirada más cercana, real y humana. Mi idea no es solo mostrar lugares, sino ayudar a las personas a conectar con la esencia de este territorio, vivir experiencias auténticas y conocer un Reino Unido distinto al típico turismo rápido.

Además de crear contenido y trabajar en turismo, en Reino Unido también me dedico a ser instructora de escalada, porque la aventura y la conexión con la naturaleza siguen siendo una parte fundamental de mi vida.

Porque viajar no es solo moverse de un lugar a otro. Es una manera de entender el mundo.